Step by Step

¿Cuestión de política o interés? El cuento de nunca acabar…

Publicada en

Septiembre termina, octubre aprieta y la sombra que planeaba sobre el panorama politico desde las pasadas y recientes elecciones ya se instala entre nosotros.
Poco queda para comenzar la campaña…Una información política que, dado el corto plazo, no se nos ha olvidado y que lejos de mejorar de cara al próximo 10 de noviembre, empaña aun mas las opciones de restablecer algo de cordura en el gobierno.
No señores; no se nos ha olvidado lo que prometen porque nos lo recordaron por activa y por pasiva hace solo….meses. Lo que se nos ha olvidado es cómo gobernar un país, qué esperar de un buen político y sus dotes de comunicación y debate sin poner por delante los intereses propios y des sus colores.
Ya nos vamos conociendo y bien sabéis que de politica no me gusta hablar, pero no me gusta hablar ahora porque tristemente estoy optando por mantener la cabeza en las nubes. En recrearme en una realidad mas creativa donde tienen cabida mis relatos cortos de ficción. Porque intentar centrarse en las opciones politicas que contemplamos es ademas de una tortura, un verdadero despropósito.
Un despilfarro de dinero que España, sus comunicades y sus ciudadnos necesitamos. Un gasto electoral tremendamente injustificado que lejos de recortar algunos partidos alentan. Pero claro…si es que es lo que mas les conviene. Vivir de la sopa boba, hacer el check-in en el congreso sino tienen un plan mejor y divagar sobre un futuro que no existe porque se están cargando nuestro presente.
Ellos y nosotros que se lo permitimos. Pero ahora bien, ¿quién es el listo que se atreve a rebelarse y se atreve a no votar porque nadie ni ningún color le convence?, ¿que solución inspira todo esto?. ¿Estamos realmente de manos atadas o podríamos hacer algo?.
Lo que esta claro es que nos viene de nuevo otra campaña electoral donde nosotros escucharemos lo mismo, pero ellos se volveran a llenar los bolsillos. Donde las posibilidades son limitadas por culpa de sus egos y donde una ciudadania cansada, desmotivada y triste acudirá a votar siendo consciente de que cada vez se piensa menos en ella. Ojalá me equivoque y el castillo de naipes se mantenga en pie. Desde estas líneas os propongo que sigamos en la lucha, que aunque sin ganas volvamos a las urnas. Que protestemos y sobre todo nos informemos para ser consecuentes con lo que el día 10 de noviembre introduzcamos en las urnas. Para que nuestro voto cuente. Y sino…siempre nos quedará nuestra creatividad, nuestros momentos de seguir con la cabeza en las nubes sin olvidar que los pies deben permanecer en el suelo. #FelizSemana

Relatos

Relato: Un mundo de oportunidades

Publicada en

La vuelta a la ciudad se le hizo tranquila, sosegada. Como si nunca se hubiese ido. Como si algo la empujase a quedarse a vivir alli. Un sentimiento de que su sitio estaba entre torres de edificios de cristal, ruido de coches, atascos y gente desconocida. Una seña de sentirse libre, anónima, pero por otro lado siendo consciente de que, paso a paso, estaba escribiendo un capítulo nuevo en la historia de su vida. Una nueva pagina en blanco que se ponía a su disposición para hacer con ella viguerías… Una oportunidad para seguir diseñando su presente y por supuesto para fijar el rumbo de su futuro. Que bonito es poder hacer eso. Sentirte dueño de tu momento, de ru situación y circunstancias. (más…)

Lifestyle

El final del verano

Publicada en

La ciudad comienza a despertar de su letargo. El verano queda atrás y las calles se llenan de gente. Los coches bañan las carreteras formando una inmensa alfombra de color a vista de pájaro. Todo bulle, la ciudad retoma su ritmo. Su vertiginoso ritmo para ser exactos. Ese ambiente frenético del que casi todos nos quejamos, pero que nos tiene enganchados. 

Para la mayoría; las vacaciones son parte ya de una etapa pasada. Ni siquiera los ecos de las pieles bronceadas y tostadas por el sol nos hacen la adaptación más liviana. Porque Madrid es así. Abrupta, incontenible y llena de vida. Esta misma mañana de camino al trabajo lo pensaba. Cómo a muchos nos gusta la ciudad. Cómo todo el mundo se agolpa a la puertas de los transportes, acude en masa a sus empresas y busca su camino. Así cada mañana. Todo coreografiado, sincronizado como si de un flash mob se tratase. Ligero, fluido, normalmente sereno. Cada uno a lo suyo, inmerso en sus problemas y en sus quehaceres diarios. Con la cabeza pegada al móvil, respondiendo algún correo electrónico o canturreando la banda sonora de esa mañana.  (más…)

Relatos

Relato. Yin Yang

Publicada en

La lluvia golpeaba duramente contra el cristal de las ventanas que se inundaban de gotas a cada segundo. Se había librado de la tormenta por los pelos. Justo le había dado tiempo a cerrar la puerta de entrada de su casa, soltar un suspiro de alivio y el agua comenzó a caer con toda su rabia y poder. 

Ver llover siempre le había transmitido paz. Tranquilidad. Como que el agua se llevaba de corrido todos sus problemas y pensamientos negativos. Una limpieza de mente en toda regla. Natural; algo orgánico que la permitía respetar y empezar de nuevo. Ponerse esa eterna sonrisa que siempre le acompaña y la alegría que a Martina le caracteriza. Sensible, correcta, amante de los perros y loca del chocolate. 

Había sido un día duro en la oficina, de esos que es mejor dejar de lado y no volver a pensar. La lluvia había conseguido resetearla, septiembre estaba a la vuelta de la esquina y eso la llenaba de felicidad. Era su mes preferido del año. Cuando el sol ya no calienta tanto, pero su luminosidad te sigue recargando las pilas. ¡Cuándo lo valoras de verdad! Martina disfrutaba imaginando esos maravillosos atardeceres desde su terraza. Llevaba dos años viviendo en su piso de San Sebastián con vistas a la playa de la Concha en la que se pierde de tarde en tarde paseando a «mordisquitos». Su debilidad, su más fiel compañía, el perrito de sus ojos. 

Martina había nacido en Donosti. Guipuchi de toda la vida y tenía claro que no quería vivir en otro lugar. Como buena vasca la lluvia era parte de su vida y los pintxos casi que su religión. Un relámpago seguido de un trueno infernal le sacó de su letargo. Sin embargo volvió a mirar con aire pensativo por la ventana, disfrutando y analizando todas esas gotas caer. Deslizándose por su ventana donde vivirán su final.

Porque así son también los días malos y los pensamientos negativos. Como las gotas de agua, se producen y los generamos en nuestra nube central, la cabeza que le da vueltas a todo y cuando nos conviene o mejor dicho cuando menos nos interesa, esos pensamientos comienzan a caer llenando nuestro cuerpo de insatisfacción y descontento. Pero también como las gotas de agua, desaparecen. Porque nada es eterno y los enfados y frustraciones no duran para siempre. 

Martina lo tiene claro y su forma de pensar, limpiar su mente y relativizar los problemas hace que viva mucho más feliz. Que valore mucho más esos atardeceres infinitos y los paseos con su perro, que el acalorado día en la oficina. 

Su vida suma porque ella hace que todos esos momentos no sean solo rutina sino que cuenten. Martina ha encontrado su equilibrio. ¿Te atreves a  perseguir el tuyo? #FelizMartes 

Lifestyle

Sonríe, es gratis

Publicada en

Se levantó con una sonrisa. No sabia muy bien porqué, pero decidió poner fin a unos días donde el mal humor marcaba su ciclo, sus instantes.
Habia estado irritada, algo melancolica y bastante deshubicada. Pero se negó a continuar con ese arranque de insatisfacción y puso toda su energía y empeño en cambiar las cosas. No podía entender el motivo por el que la desazón había marcado sus últimos días. No sabía ni por donde empezar. Sencillamente se encontraba extraña. Pero tenía claro que perfectamente podría cambiar su humor y aun así, seguir sin entender precisamente porqué ahora se encontraba alegre y llena de vida. En cuestión de instantes, en tan solo un abrir y cerrar de ojos, se propuso pintarse una sonrisa. 
«A veces somos nosotros mismos los que nos forzamos los estados de animo y sin querer nos marcamos la ruta a seguir», pensó Helena de forma reflexiva. – No todo tiene porque tener una explicación.  (más…)

Lifestyle

Dosifica y abre tus ojos

Publicada en

Llevo varios días bastante desconectada del mundo exterior y de todo el ruido de las redes sociales, Netflix, influencers, fake news y en general hasta del propio WhatsApp. Lo que viene siendo un apagón tecnológico. Bien es cierto que debo confesar que no ha sido de forma premeditada sino por la falta de datos y carencia de conexión Wifi (más…)

Uncategorized

Relato: Espigas de miel

Publicada en

Dejó de pensar. Allí en ese mismo momento, mientras caminaba alrededor de aquellas matas de cereal. Granadas, pendientes de recolecta y de un color tan vibrante como el dorado de la miel. Se había pasado media vida organizando todo; cada paso, cada instante, cada milímetro perfectamente orientado hacia el futuro que quería conseguir, a ese sueño que perseguía cada vez que se levantaba cada mañana al alba para poner en marcha su rutina. Sin excusas, sin miramientos y sin margen de error porque en el caso de que se produjese; el tiempo de reflexión no cabría en su calendario. (más…)

Lifestyle

Lo que siempre fuimos

Publicada en

Ocho y media de la mañana, el sol ya calienta en Madrid, la suave brisa acompaña mi despertar. La noche no ha sido tan calurosa como parecía. Cambiar el pueblo por la ciudad de vez en cuando no sienta nada mal. Aunque el asfalto queme y el ruido de las bocinas de los coches interrumpa el sueño.

Me lanzo a la calle sin pensar, esperando que la mañana me traiga fortuna y el destino quiera que no quiebre de una insolación. Son ya varios días los que llevo por España y todavía mi cuerpo no se ha acostumbrado a sobrevivir a estas temperaturas. De todos modos me quedo donde estoy ya que un pajarito me ha soplado que por Inglaterra el tiempo no da tregua y la lluvia inunda sus despertares.

Decido tomar el autobús. Siempre he sido más de superficie que de túneles y en esta ocasión voy con tiempo y un paseo por las calles de Madrid seguro me trae buenos recuerdos. Soy mucho de eso, de recordar, de revivir momentos donde fui feliz. Recorrer con la mente todas esas calles por las que un día me perdí y por las que seguramente vuelva a perderme dentro de muy poco.

Paso por un kiosco de camino a la parada, el olor a flores me llena. Las venden de toda clase y color. Porque Madrid es así, te sorprenden y te venden un periódico como un ramo de las flores más bonitas que puedas imaginar. Todo al alcance de tu mano.

Paso a paso me acerco a mi destino, los autobuses ya no hacen ruido, son ecológicos y el aire acondicionado de su interior sienta de maravilla. Parece que algo bueno sigue quedando vigente del gobierno de Carmena. Cuánto te va a echar de menos la capital, Manuela.

Fluyo por sus calles. Se nota que es julio. No hay agobios, todo discurre y mi mente vuela por todos esos momentos uniendo calles y situando mis vivencias y todos aquellos pasos con los que recorrí su fisonomía. Un año y medio después decenas de comercios han echado el cierre. Y donde había bares de toda la vida ahora me encuentro cadenas de repostería y gimnasios low cost. Dos o tres comercios tipo galerías sobreviven en el barrio como pueden ante la atenta mirada de las grandes marcas que están acabando con la esencia de todos esos barios donde cada vez que bajabas a comprar el pan o a tomar un café, te atendían con una sonrisa de reconocimiento. Sincera y amable. El hilo del progreso, el que todos alimentamos, pero que de vez en cuando, al echar la vista atrás, miras con nostalgia.

Veinte minutos de trayecto y ya he llegado a mi destino, al corazón del barrio Salamanca. Vuelvo a reconocer todas sus calles. Lo conozco bien, viví y trabajé entre sus emblemáticos y señoriales edificios. Hoy se muestra tranquilo, sin el típico bullicio que recorre sus tiendas y centros de negocios. Las vacaciones asolan la ciudad y yo me aprovecho de ello. Recados y gestiones terminadas, mi cuerpo me pide café. Tengo tiempo hasta coger el autobús de vuelta al pueblo y no desaprovecho la ocasión de pasarme por uno de mis rincones preferidos de la capital. El salón de té de Salvador Bachiller, en Goya, me pierde. Decorado al detalle, coqueto y tranquilo es el lugar perfecto para escribir estas líneas. Su música me transporta y su luz tenue hace que disfrutes de cualquier té o café que elijas. Tostadas de tomate para acompañar la mañana y recuperar fuerzas. Una delicia.

El reloj marca ya las doce y recapitulo todo lo que ha pasado por mi mente esta mañana. El poder del paso del tiempo. Lo importante que es y lo difícil que resulta muchas veces aguantar su tirón. El tirón de la crisis y la globalización que cerró y abrió todos esos comercios. Cómo todo cambia y evoluciona y cómo nosotros también maduramos con el paso del tiempo.

Me paro a pensar por un momento todo lo que he aprendido y cómo me ha sentado esta experiencia internacional en Inglaterra que acabo de vivir. Cómo he afrontado las relaciones sociales con la gente, el poder del trabajo y la barrera del idioma en algunas ocasiones. Y lo comparo con hace once años, la fecha cuándo abandoné también España para vivir un año en Italia. Y siendo sincera no tiene nada que ver. Ni la experiencia ni yo misma. En muchos puntos me reconozco, en aquella Lara de 21 años que se enamoró de Italia y exprimió sus nueve meses allí. Que vivió la cultura, se aprovechó de cada oportunidad y no tenía miedo a nada porque todo estaba por llegar. Pero en muchos otros he de reconocer que mi personalidad ha evolucionado y es otra. En cuanto a la conciencia social y lo difícil que resulta en muchos casos que la suerte te sonría. La Lara de ya casi 32 años sabe que nada llega si no lo buscas y que la mayoría de las veces las barreras que nos provocan miedos nos las ponemos nosotros mismos. Que no hay mejor aliado que el esfuerzo y la constancia y que con una sonrisa a tiempo se consiguen muchas cosas. La Lara de ahora valora cada detalle y sabe que no hay nada mejor que vivir rodeado de la gente que quieres. Y yo en eso soy muy afortunada.

Mis horas en Madrid van llegando a su fin por hoy. Me quedan dos recados más y el autobús de vuelta a Aranda. Qué bien me sienta la ciudad. Entiendo a los que detestan su agobio, contaminación y locura. Pero a mi me da vida. Me marcho tranquila; con ganas y a sabiendas que muy pronto Madrid y yo volveremos a ser cómplices. #FelizSemanaaTodos

Relatos

El camino que se quiere seguir

Publicada en

Esa mañana se levantó agitada, no sabía exactamente porqué ni era capaz de averiguarlo, pero algo dentro de ella hacía que se sintiese ansiosa y algo descolocada.

Abrió la puerta de casa para intentar relajarse con la primera bocanada de aire fresco de la mañana. El sonido del viento rozando con las hojas de los árboles la tranquilizó. Era como terapéutico. A Ailín le encantaba la naturaleza y por esa misma razón había decidido dejar la ciudad hace tres años para comprarse y construir una nueva vida en el campo. Rodeada de todo lo que le hacía feliz; el sonido de los pájaros, el color neutro del amanecer y el aire limpio que la sacaba de su letargo. (más…)

Step by Step

Un corazón lleno de historias

Publicada en

Llegué con el sonido del tren. Entre neblina y agua fina. De rojo. Era normal, un 28 de enero no podía esperar otra cosa de Inglaterra. Casi un año y medio despues me voy con la misma maleta, el mismo tiempo desapacible pese a estar en junio, del mismo color rojo que me da fuerza, pero con la cabeza renovada y el corazón lleno de historias para no olvidar. De esas que te hacen reir, que te hacen crecer y también de esas que te enseñan lo rematadamente injusto q es el mundo cuando no lo tienes de tu parte. Se podría decir que he conocido gente de medio mundo y cada uno con sus historias y experiencia de vida… allá donde mire ahora en el globo terráqueo me encuentro una cara amiga. A tod@s vosotr@s gracias por tanto. Por hacerme creer que lo bueno y lo malo forma parte de las etapas de la vida y que vivamos donde vivamos siempre guardaremos un recuerdo muy especial de nuestro paso por Derby. (más…)