LifestyleStep by Step

En tu vida, cada día cuenta

Ya vengo varios días dando vueltas a una concepto. Por naturaleza, trabajo o entorno me considero una persona optimista, sin embargo me he dado cuenta que en muchos casos nada tiene que ver este carácter alegre y dispuesto con la importancia de creer en uno mismo. Mucha gente me dice que el buen hacer y estar abierto a todo lo que la vida nos ponga por delante siempre es mejor hacerlo con una sonrisa y con buena actitud. Sin embargo, se nos presentan momentos en los que por mucho que intentemos poner buena actitud si todo esto no va respaldado con tener una buena autoestima y una buena valoración de uno mismo, no sirve de nada.

Por lo tanto estos días en los que he estado de nuevo rodeada de mis amigos de siempre y de mi familia, he valorado este concepto. Y lo importante que es para seguir mejorando en nuestro día a día y sobre todo para luchar y pelear por lo que queremos conseguir. Con mejor o menor fortuna, pero con plena consecuencia y seguridad de que estamos haciendo lo que nos pide el cuerpo. Sin movernos por otras opiniones o vernos motivados por influencias externas que en muchas ocasiones crispan o embotellan las ideas y los pensamientos sobre nuestras oportunidades. 

Lo importante que es hoy en día ser libre. Me parece un tema fundamental por el que debemos pelear y luchar siempre que alguien o algo intente arrebatárnoslo. Ser capaz de llevar la vida que quieres dentro de los márgenes que puedes. De confiar en ti y retarte a seguir adelante llueva, nieve o haga sol. Porque llegado el momento, sin duda es vital la gente que tenemos alrededor, pero con quien debemos estar bien y en quien debemos confiar, es en nosotros mismos. En la personalidad que año a año y experiencia tras experiencia vamos forjando. Un camino largo, complicado y en algunos momentos lleno de piedrecitas que nos irá marcando por donde queremos seguir y sobre todo por donde no debemos pasar. Qué importante es ese camino. Ese que recorremos para seguir, para continuar con paso y mirada fija en nuestros objetivos. 

Ya sea a nivel sentimental, laboral, familiar o incluso en el campo del ocio, de nuestros propios hobbies. Algo que he ido experimentando con el paso del tiempo y de los años, es que cada vez me gusta más reservarme ese ratito para mi misma. Para escucharme, para disfrutar de un buen libro, algo de música o trastear entre mis cajas de manualidades. Algo tan sencillo como eso hace que días que igual fueron más cansados o complicados, los vea desde otra perspectiva. No se si a vosotr@s os pasa también. Pero era una idea que quizá con dieciocho años no pensaba y que ahora me parece necesaria para poder vivir en equilibrio. Apostar por lo que uno quiere, necesita y lo que le hace feliz. 

De modo que desde estas líneas os animo, si no lo habéis probado ya, a que busquéis ese tiempo tan valioso para uno mismo. Y que ahora que además viene el buen tiempo y el sol brilla con fuerza, consigamos exprimir cada hora del reloj para que cada día cuente. ¡Feliz semana! 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *