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Reflejos

A través de un cristal y los radios de una noria. De espaldas a todo el murmullo del local, renuncio a su gente que, como siempre, disfruta de su taza de café o favorita de la mañana. Es temprano, pero aquí los días empiezan cuando todavía no has parado de soñar. El culpable ni más ni menos, el sol. Las horas de luz recalculan tu despertador interno, pero se hace difícil ajustarlo tanto como para que a las 6 de la mañana el día vuelva a empezar.

De espaldas al bar, pero de frente a todo ese gentío que camina por la calle. Corretean abrigados como si del fin del mundo se tratara intentando llegar a tiempo a cualquiera que sea su destino. Todo fluye, todo marcha. Cada uno a su son y cada uno con su ritmo. Problemas que van y vienen, sonrisas burlonas y simpáticas que se esbozan en sus caras y conversaciones robadas que intento imaginar tras el cristal.

Cojo mi taza de té, yo también me he acostumbrado ya a esta vida. Y de nuevo, a través del cristal, les sonrío y curiosamente me devuelven su frescura. Porque el cielo está gris, pero eso no impide empezar bien el día. Es lo habitual.

A más de 1200 millas de distancia todo cambia, pero todo intenta cobrar sentido de nuevo. Me dejo llevar por la música que escucho y vuelo de nuevo a Madrid. A recordar con tremendo cariño a mis chicas. A ellas que nos hicimos familia casi nada más conocernos. A todo el mundo que me ha hecho ser como soy a lo largo del camino. Porque aunque el cambio sea amable, siempre cuesta volver a empezar.

No soy de esas personas que necesitan cambiar de vida para darse cuenta de la suerte que tienen de tener a tanta gente buena a su alrededor. ¡Madre mía! me he sentido siempre tan afortunada. Lo que me parece increíble es la cantidad de gente que pasa a formar parte de tu vida a lo largo del tiempo. Personas que vienen y van. Algunas al compás del interés y otras sin pedir nada a cambio salvo tu completa felicidad

A todos vosotros, porque cada día os echo de menos, porque aun con la distancia aprendo de vosotros y porque cada día es bueno para centrarte en esa gente que suma y te hace sentir afortunado. 

Vuelvo al gentío. No reconozco caras conocidas a mi alrededor. No me importa. Quizá algún día lo sean. 

Todos somos dueños de nuestras decisiones y aunque el camino se torne difícil siempre se suele aprender.

So far, so close. Tan lejos y tan cerca. 

La amistad, la familia y el cariño no entiende de distancias. Todos somos pequeñas piezas de un engranaje que hasta a miles de kilómetros me gusta sentir siempre a mi lado. 

See you!#mitedelascinco

2 comentarios en “Reflejos

  1. Y ten en cuenta que de todos y cada uno que han pasado y pasarán por tu vida, se aprende, aunque sean pequeñas cosas, aunque por algunos existan lagrimas, pero todo ello te hará crecer tanto, que cuando el tiempo pasa una sonrisa florece. Un Beso y una 😀😘

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