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Respuestas automáticas para situaciones rutinarias

Hay días que la cabeza se bloquea. Lo mismo que sucede con el cuerpo cuando nos encontramos cansados o cuando hemos sufrido alguna situación de alto estrés. La cabeza, actúa de igual modo. Nuestra mente reacciona ante los estímulos con respuestas en muchos casos automáticas. Tal es así, que hace unos días me encontraba escribiendo en un bar tranquilamente mientas disfrutaba de un y cuando llegó la hora que tenía prevista para marcharme de allí, me percaté que una tromba de agua frustraba mi idea de salir de allí. Por instinto mi cabeza reacción con el pensamiento de quedarme hasta que parase de llover, que era una faena, pero… que qué iba a hacer. Sin embargo, le di el último sorbo a mi té y reaccioné. ¿Por qué iba a tener que quedarme allí?, no tenía ningún sentido. Además como alguien me dijo muy sabiamente «solo es agua». Qué mal puede hacerme. 

En ese momento me puse en pie, recogí todas mis cosas y puse rumbo a la calle. Con una bolsa de plástico tapé el sillín de mi bicicleta para intentar empaparme lo menos posible. Y con una sonrisa, al ver que nada me había frenado, puse rumbo a mi destino. No hay más que decir que llegué completamente empapada y con alguna que otra salpicadura de barro, pero llegué. Y la sensación fue de plena libertad. A simple vista y seguro que, según lo habéis ido leyendo os parecerá una tontería, pero decisiones de este tipo; decisiones básicas que casi por instinto tomamos a diario, son las que hacen que cambie nuestra rutina, nuestra forma de encarar cada día y muchas veces la forma en la que hacemos balance de la jornada. Porque yo ese día, no hice nada especial. Estudio, escritura, té, deporte…pero cuando llegué a casa al finalizar el día, me di cuenta que yo misma había conseguido que algo fuese diferente además de haber logrado no dejarme llevar por lo primero que me vino a la mente.

Muchas veces ni lo pensamos, por eso digo que es instintivo, pero bien vale la pena, perder algunos segundos en tomar la decisión que realmente queremos tomar, no la que por inercia ejecutamos. Y así con todo. Ahora bien, me diréis, todo va en función del carácter de cada uno; ya que hay millones de personalidades y la gente espontánea actúa de una forma mientras que los que somos, como es mi caso, más organizados, lo haríamos de otra forma. Quizá tomando esos segunditos extra para pensar y poner la mente en blanco. Sin embargo, para todos es igual. Ya que hablamos de pequeñas cosas. A lo largo de estos días, desde que me di cuenta de ello con el evento de la lluvia, he preguntado a la gente que me rodea por aquí y todos tenemos respuestas automáticas para este tipo de situaciones. Da igual de donde seamos o cómo sea nuestro carácter. 

Por lo tanto, desde esté té de las cinco de hoy, os invito a intentar fijaros en esos pequeños detalles del día a día e intentar modificarlos de algún modo para que las pequeñas cosas, sumen mucho más. Estoy segura que con diminutos cambios que sí están en nuestra mano, la vida se ve o se hace un poco más maravillosa. Total…«solo es agua». ¡Feliz semana!

 

2 comentarios en “Respuestas automáticas para situaciones rutinarias

  1. Me encanta!! Al final las cosas que vivimos, pueden ser grandes o pequeñas, pero según como está el karma de uno mismo, se pueden dimensionar… Así que a comerse el día con lo que venga, total sólo será agua!!!

    1. Muchas gracias! La verdad que está claro que lo que hay que hacer es mirar a la cara a todo lo que venga, tal y como tu dices.
      Un abrazo Urbanita

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