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Retomando caminos, rompiendo fronteras

Ya se han pasado los Reyes. Las navidades se dan por finalizadas con el paso de los Tres Magos de Oriente que dejaron caer toda su bondad por la capital de la Ribera la noche del sábado. Se da por terminado también el plazo para comer lo que te de la gana; abusar de los dulces, beber un poquito de más y justificar todos aquellos excesos con los que nos hayamos topado. La señal de Stop vuelve a nuestras vidas para poner un poco de orden y recuperar una rutina que jamás creímos echar de menos. 

Sinceramente os confieso. Navidad británica y navidad española, es demasiado para el body. Y las ganas de volver a la normalidad han inundado mi cuerpo este martes 8 de enero para quedarse. Ganas de focalizar, de poner orden a los objetivos y de no dar más margen a los propósitos en los que me embarqué la noche de año nuevo. 

Extrañamente parece que el ser humano necesita nuevos puntos de partida para orientar su futuro, para que nos sintamos más motivados de cara a ejecutar cambios o programar nuestra vida. En mi caso el año nuevo es clave, pero también el paso del verano con la llegada de septiembre hace que me ponga mucho las pilas. Ya os comenté en el post de la semana pasada que este 2019 me iba a centrar en seguir siendo valiente y enfrentar todo lo que la vida me tenga destinado con la mejor de la sonrisas siempre que se pueda y con la mayor de las esperanzas las veces que venga un poco más torcida. No es fácil, pero funciona. Siendo valiente y viviendo tu vida, los objetivos se van cumpliendo poco a poco. 

En unos días marcho de nuevo a rematar mi experiencia británica, a seguir sacando de Inglaterra su mejor versión y a explotar al máximo todo lo que he ido construyendo en Derby desde hace casi un año cuando cogí mi maleta y me embarqué en una aventura voraz. En un sueño que por valentía convertí en realidad. Posiblemente gracias a May y a todos los que en su día votaron desde a mi parecer, la ignorancia, un dividido Sí al Brexit, el futuro en este país se tilda un poco incierto. Sin embargo vivir algo así en primera línea puede que también me aporte toda la información para decidir y ver los puntos de vista de una ciudadanía que está dispuesta a abandonar la Unión Europea con o sin acuerdo. 

Días, meses, años…quién sabe el tiempo que me resta en el país del té, la puntualidad y los pubs. Hasta el más mínimo detalle hace que en un segundo la rueda del destino cambie de sentido, de modo que abogo por el no pensar más allá de nuestros límites. Todo lo que no podemos manejar o no está bajo nuestro control, es mejor no contar con ello ni intentar planificarlo. Los golpes del destino giran la vida de cada uno cuando menos lo esperamos. Solo deseo que para tod@s vosotr@s, este 2019 venga cargado de buenos golpes de fortuna que hagan de vuestro día a día un camino feliz hasta vuestros objetivos y metas. Suena a sueño, sé que la vida no es así de justa y mucho menos dulce. Pero un poquito de esperanza en los días que corren siempre sienta y viene muy bien. 

Energía, vitalidad y valentía para que seamos capaces de ver y sacar de cada día, un granito bueno. Ese granito que sumados los otros 364 que saquemos durante el resto del año, haga una montaña de la que podamos estar orgullosos cuando hagamos el balance del recién estrenado 2019.  

Aprovecho también para agradeceros a tod@s l@s que me seguís semana tras semana, martes tras martes; vuestra fidelidad. Una parte muy bonita de mi va con cada texto y eso es gracias a que cuento con tod@s vosotr@s al otro lado. ¡Mil gracias! ¡Feliz semana!

3 comentarios en “Retomando caminos, rompiendo fronteras

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